Seis meses de Proyecto RESPEM

Proyecto RESPEM

Seis meses de Proyecto RESPEM

Ahora ya llevamos seis meses de proyecto RESPEM. Seis meses viviendo esta linda aventura, me vienen los recuerdos de cuando tomamos la decisión de emprender este proyecto.
Recibimos el apoyo de muchas personas. Para la familia fue un poco más complicado aceptar el cambio que nos propusimos. Otros pensaron que estábamos locos.

Nos aconsejaron que no habláramos directamente de Abusos sexuales a menores, que intentáramos esconder estas palabras para que fuera más fácil contactar con instituciones, colegios…
Queríamos hacer una asociación sin ánimo de lucro para dar una figura legal al proyecto, pensando que esto nos facilitara las cosas al momento de realizar conferencias…
Pero el sistema cuarta la buena voluntad de personas que intentan contribuir con proyectos solidarios a una mejora en nuestra sociedad. Muchas complicaciones para esta familia viajera.
Así que no dejamos que el sistema apagara nuestros sueños y emprendimos el viaje. Este viaje rumbo a cumplir nuestros sueños.
Es esto lo que estamos viviendo, sueños. Que nos hacen sentir plenos y felices.
Conociendo muchas personas buenas que se cruzan en nuestro camino y viviendo tantos momentos que son inolvidables. Viviendo en contacto directo con la naturaleza que nos permite querer y respetar aún más nuestra Tierra.

Proyecto RESPEM

Vivimos con la gratificación de saber que ayudamos a que otras personas puedan sentirse mejor.

Decidir contar mi historia no fue una decisión fácil de tomar.
Hablar de mi experiencia no era la cuestión. Me preocupaba mi familia. Mis hermanos y mi madre. Para ellos esto tampoco es algo fácil. Es un golpe muy duro.
Pero la responsabilidad que sentía por saber que existe un antes y un después de verbalizar los abusos. Responsable  de conocer el sufrimiento que viven los niños a los que le roban su inocencia y no hacer nada para ayudarlos.

Hoy siento que haber optado por pensar en otras personas a la hora de tomar la decisión ha sido lo mejor.

Si bien no hay muchas conferencias,  el trabajo que hacemos cada día con las personas que nos encontramos en el camino tiene muy buenos resultados.
Lamentablemente estos buenos resultados se deben a que es muy frecuente que cuando  explico a alguien sobre nuestro proyecto, suelo escuchar: “a mí también me pasó”.